La discapacidad está en nuestras mentes.
El mayor logro de los Parapanamericanos Guadalajara 2011 no fueron las medallas conquistadas, sino más bien el aprendizaje que aportaron estos juegos a la población.
En un inicio, la asistencia a las instalaciones deportivas resultó menor que en los Juegos Panamericanos celebrados en esta misma ciudad. Después, las gradas se abarrotaron. La participación de niños y jóvenes y la entrega absoluta del público a los competidores con discapacidad, independientemente de sus países de origen, propiciaron un ambiente de solidaridad y aprendizaje que influirá, sin duda, en la conciencia social.
Los medios de comunicación divulgaron las formas adecuadas de acercarse a las personas con discapacidad, desde cómo ofrecerles ayuda hasta cuál lenguaje utilizar. Hubo amplias posibilidades de compartir con los deportistas. En los pasillos de los estadios se podía ver a la gente tomándose fotos junto a los atletas ganadores.
Estos juegos también constituyeron una oportunidad para fortalecer los lazos familiares y las relaciones entre las distintas agrupaciones sociales que apoyaron a los deportistas durante las competencias.
Muchas escuelas organizaron actividades en apoyo a los esfuerzos de integración social del deporte adaptado. Durante ocho días, los prejuicios en materia de discapacidad recibieron un duro golpe.
¿Qué dejan los Parapanamericanos 2011?
Con seguridad el movimiento deportivo mexicano ofrecerá nuevas opciones a las personas con discapacidad tras los resultados de la delegación nacional en los Parapanamericanos. Esperemos que en el futuro las calles de la ciudad ya no sean el puesto de trabajo de quienes pueden llegar a superar las habilidades de los ciudadanos en plena capacidad.
En lo personal, agradezco los múltiples aprendizajes que me aportaron los Juegos Parapanamericanos en la ciudad de Guadalajara: no sólo en lo referente a si debemos decir ciego y no invidente, por ejemplo; sino también en cuanto a la capacidad del ser humano para romper las barreras propias y ajenas.
Con el tiempo, la afición se interesará por las diversas modalidades del deporte adaptado y las imágenes sobre éste en la televisión dejarán de ser noticias excepcionales y curiosas. La voluntad y la perseverancia de estos deportistas inspirarán a las nuevas generaciones con discapacidad y sin ella.
El apoyo de familiares y amigos se contagia.
Texto y fotos: LAPC